miércoles, 17 de marzo de 2010

Empresas en módulos: Cuidado con las inspecciones

"Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos.
Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan".
Federico García Lorca.
 
Cómo ya comentaba en este blog hace un par de entradas, las inspecciones de Hacienda van encaminadas sobretodo a desmontar las trampas fiscales que pueden cometer las pequeñas empresas.

A este respecto, Francisco de la Torre, portavoz de los inspectores de Hacienda, ya ha adelantado que las empresas que tributan por el sistema de módulos son el punto de mira principal de las actuaciones en asuntos de comprobación fiscal.

La estimación objetiva, más conocida como 'módulos', es un sistema fiscal al que se acogen algunas pequeñas empresas, se caracteriza por tener menos obligaciones formales y burocráticas y por ser un sistema en el que se paga una cantidad fija de impuestos trimestralmente, independientemente de la facturación de la empresa.

Esta circunstancia provoca, que este tipo de empresas puedan emitir facturas falsas para que otras empresas que tributan por el sistema de estimación directa, sí puedan deducirse estos importes, tanto en el pago del I.R.P.F., en el del Impuesto de Sociedades, como en el I.V.A.

Para ello el Ejecutivo va a crear un 'PLAN INTEGRAL DE PREVENCIÓN Y CORRECCIÓN DEL FRAUDE FISCAL, LABORAL Y A LA SEGURIDAD SOCIAL', que incluye un 'protocolo de comprobación específico para los supuestos de emisiones de facturas falsas'.

La Agencia Tributaria, además, va a colaborar con la Tesorería General de la Seguridad Social, compartiendo datos a fin de destapar posibles irregularidades de los pequeños empresarios, sobretodo en cuestión de pagos de cuotas de autónomos a la Seguridad Social, o en la de destapar casos de 'falsos autónomos', es decir, trabajadores por cuenta ajena, que las empresas obligan a darse de alta como trabajadores autónomos, a fin de no realizar el contrato laboral correspondiente y no pagarle indemnización en caso de despido.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Curioso cómo se hace el dinero en Australia

De aquel que opina que el dinero puede hacerlo todo, cabe sospechar con fundamento que será capaz de hacer cualquier cosa por dinero.

Benjamin Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense.

En el mundo se fabrican cada año 100.00 millones de billetes de banco, y se utilizan muchas veces más. El total de billetes de banco en circulación es de más de 800 000 millones de euros.

El problema con todo ese dinero es que no dura mucho. La esperanza de vida de un billete de banco no supera el año, y peor que eso, muchos billetes de banco resultan todavía relativamente fáciles de falsificar.

¿Cómo se crea un billete de banco casi indestructible e imposible de falsificar?
Al tener que enfrentarse a dos problemas, que los billetes de banco se deterioran con rapidez y que los sistemas de falsificación son cada vez más complejos, el Banco de la Reserva Australiana decidió romper de forma drástica con la tradición.
En 1988 comenzaron a experimentar con un nuevo billete de banco, uno que resulta practicamente indestructible, un billete de banco hecho de plastico

miércoles, 3 de marzo de 2010

Los Inspectores de Hacienda salen de caza.

"El problema de ser pobre es que te ocupa todo el tiempo."
Willem de Kooning (1904-1997) Pintor americano de origén alemán


Me ha sorprendido la reciente noticia publicada en algunos medios de comunicación, donde comentan que la Agencia Tributaria ha variado la forma de pagar los sueldos a los inspectores de Hacienda.

Resulta que a partir de ahora, la nómina del inspector está más condicionada a una parte variable, que dependerá de las actuaciones inspectoras que se desarrollen. Es decir, con esta nueva medida, cobrarán más los inspectores que más sancionen, y serán penalizados aquellos que no lo hagan. Exigiéndoles mejorar en un 15% sus objetivos de recaudación por la vía de las inspeccciones.

Vincular salario a productividad, en principio no parece del todo descabellado, y tampoco lo parece el hecho que se pretenda perseguir de forma consistente el fraude fiscal. Sin embargo, desde el mismo colectivo de Inspectores de Hacienda (la Organización Profesional de Inspectores de Hacienda IHE), se ha denunciado el hecho, que al presionar a realizar más inspecciones con los mismos medios puede suponer, no sólo un deterioro en la calidad de las inspecciones, sino que el trabajo inspector va a ir encaminado a conseguir una labor recaudatoria más centrada en conseguir resultados a corto plazo, para no perjudicar el salario variable del inspector.

Francisco de la Torre, portavoz de la IHE, denunciaba en un artículo publicado en EL MUNDO, "afán recaudatorio desproporcionado, inasumible, con menores medios materiales y humanos, e incompatible con un trabajo de calidad". Además explicaba que un objetivo del 15% se traduce en una recaudación de unos 4.000 millones en actas de inspección, "el que haya un objetivo de deuda fijado es absolutamente lamentable, sesgado y penoso".

Todo este afán recaudatorio repentino por parte de la Administración Pública me sugiere, que ante la necesidad de más ingresos públicos, las inspecciones no pueden ir encaminadas a la comprobación fiscal de grandes empresas, puesto que este tipo de actuaciones, suelen durar periodos de tiempo demasiado largos, debido al trabajo incesante de los departamentos jurídicos y fiscales de las propias empresas.

Tampoco estos funcionarios se van a centrar en encontrar agujeros fiscales en las cuentas de los trabajadores, puesto que éstos tienen 'las habas contadas'. La información sobre los datos fiscales de este colectivo es fácilmente comprobable sin tener la necesidad de realizarles una inspección.


Por lo que el centro de la diana en este barrido sancionador, va a ir dirigido principalmente a las pequeñas empresas y autónomos.

La Agencia Tributaria se defiende de estas acusaciones argumentando que "lo único que desea es perseguir el fraude fiscal de forma inapelable, señalando que sólo aumenta la presión sobre los defraudadores". El problema es que la Agencia está llamando defraudadores a los ciudadanos y a las empresas, por el simple hecho de tener una inspección. Y no comenta nada tampoco sobre los sobrecostes económicos y las consiguientes pérdidas de tiempo que va a ocasionar a estas empresas para solventar con éxito la inspección.

Lógicamente, si el inspector va a dar prioridad a los resultados a corto plazo, es de suponer que una empresa que evada completamente sus impuestos (economía sumergida), va a tener menos probabilidad de inspección, que aquella que paga religiosamente, pero que ha cometido errores de forma, que son los más fáciles de detectar. Así que por esta vía, un inspector podrá cerrar varios expedientes sancionadores incluso en un mismo día curando en salud su anhelado sueldo variable.
Es más fácil realizar las pertinentes búsquedas de información fiscal a través del ordenador, que salir a la calle a denunciar la bollante economía sumergida, que es la que realmente hay que perseguir.
Así que las pymes y autónomos además de luchar con competencia desleal, van a ser quienes paguen el pato de la baja recaudación fiscal, puesto que son los agentes más débiles en asuntos de comprobación fiscal. Es en ellas donde se van a centrar las búsquedas de errores fiscales, y donde además se va a encontrar una 'baja resistencia legal' a la actuación inspectora, por lo que los expedientes sancionadores, en caso de haberlos, se pueden cerrar de forma más efímera y con mejores resultados.